
El verdadero valor de estos paisajes semi-desérticos de margas impermeables, está en el contraste que proporciona la elevada presencia de recursos hídricos. La alta pluviometría de la zona, 400 mm de media anual, y la poca explotación agrícola, da lugar a manantiales naturales (pozos) de aguas de gran calidad. Y en el caso de los Baños de Mula, existe un potencial tremendo en su manantial de aguas termales que actualmente resulta un recurso infrautilizado, dispuesto tradicionalmente en paradores y casas de baños independientes.
El proyecto 37º SPA RESORT cuenta con la propiedad del Manantial de agua caliente a una temperatura media de 37º y un caudal de 38,88 litros/segundo con una protección del perímetro de dicho manantial, concedida por la Dirección General de Industria Energía y Minas, con fecha 17 de abril de 2009. Dicha propiedad consta en el Registro de la Propiedad de Mula, a nombre de NUEVOS BAÑOS DE MULA, S.L.
El objetivo, fomentar el desarrollo Turístico de los BAÑOS DE MULA, mediante la propuesta de la creación de un gran complejo hotelero turístico - lúdico - residencial en los suelos clasificados como urbanizables y no urbanizables, en el PLAN GENERAL DE ORDENACION DE MULA.


La singularidad patrimonial de su arquitectura urbana e hidráulica, los recursos arqueológicos y naturales que circundan el área, además de la importancia actual del turismo de salud, son aspectos a tener en cuenta en la promoción y desarrollo de este territorio. Cada vez es mayor el número de personas que eligen este tipo de turismo de salud y belleza como alternativa, demás, si a esto le sumamos el atractivo turístico de La Región de Murcia y la privilegiada situación de los Baños de Mula, el potencial es enorme.
En un ensayo hecho por el entendido profesor de medicina D. Manuel Alarcón, se analizan las propiedades de esta agua, clasificándose como “aguas termales ferruginoso-acidulo- salinas, pues son calientes, contienen hierro, oxígeno libre, sulfato y muriato de sosa y magnesia”. Menciona también que puede ser utilizada como agua potables: “El agua del pozo es la que se usa para bebida, así como para las demás necesidades domésticas; reposada pierde su color y queda sumamente agradable y no sufre descomposición”.
Realiza también una descripción física casi más poética que científica, quizá dejándose llevar por el encanto que desde siempre ha transmitido este lugar: “Su color es sumamente transparente, diáfano, planteando los cuerpos infundidos en ella, iluminándolos siempre, aunque se vean en cualquier profundidad. Su sabor en el pozo y muy inmediato es un poco estíptico, áspero; después saliendo al aire libre es muy dulce, grato y placentero”.
Se aportan los datos obtenidos a través de un análisis físico-químico realizado a las aguas, así como la transcripción de sus resultados para su clasificación realizada por el doctor D. Miguel Colomer Rodríguez, especialista en hidrología médica.
En base a estas características se puede clasificar el agua de la siguiente forma: